Empresa

Echa un vistazo a nuestra empresa y descubre cómo trabajamos.

ELABORACIÓN DE PASTAS Y HOJALDRES EN PALENCIA

«TRADICIÓN Y DULZURA»
Pastas y Hojaldres Uko, como hoy se conoce a la empresa, fue fundada en 1958.
Se dedica a la elaboración y venta de productos completamente artesanales como son los famosos Socorritos, Lazos al Chocolate, Pisuerguinas, Pastas finas de té, Tortos de Almendra, Sequillos…y otras cuantas delicias de gran éxito en el mercado nacional.

Comenzaría su actividad como cafetería, en el centro de la villa cerverana, donde Raquel empezaba a elaborar su tan especial y exquisito hojaldre. Contaría además con la ayuda emprendedora de sus hermanos Luis, Pepe y Angel (Uko).

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ELABORACIÓN DE PASTAS Y HOJALDRES EN PALENCIA

Uko fue, el que, junto a Raquel, decidió continuar con el negocio, trasladando el pequeño obrador de la cafetería Florida a una vieja serrería familiar donde poder hacer frente a las crecientes necesidades de producción del momento.

Las cosas marchaban bien por lo que en 1988 se terminó de construir la nueva fábrica, situada a las afueras del pueblo, lo que permitiría aumentar su capacidad productiva, así como el número de trabajadores.
Fue buena oportunidad también para ampliar la gama de productos y entrar en nuevos mercados.

Actualmente, son sobrinos y nietos de los fundadores los que desempeñan las funciones de gestión y administración de la empresa, manteniendo las mismas recetas y procedimientos que utilizaban sus antecesores y que tantos paladares han llegado a conquistar.

Ángel Cabeza Pastas Uko

Conoce nuestra historia

Una dulce aventura

1957

Año de fundación de Pastelería Uko, antiguo nombre comercial, por Raquel Cabeza. Comienza su andadura en un pequeño local familiar en el centro de Cervera de Pisuerga.

1963

Raquel decide meterse a un convento como monja de clausura durante 5 años, dejando el negocio creado en manos de sus hermanos.

1968

Se produce el traslado hacia un obrador de mayores dimensiones para consolidar la marca y a su vez diversificar la oferta de productos.

1988

Año en el que se acaba de construir la nueva fábrica, que servirá para separar la producción en dos ubicaciones diferentes. El antiguo obrador se utilizará para la elaboración de pasteles y tartas. La nueva fábrica será donde se elaboren los famosos Socorritos, las Pastas Finas de Té y la Línea Desayunos.

2016

Cambio generacional. Sobrinos y nietos pasan a gestionar la empresa familiar, modernizando procesos y creando nuevos productos artesanos y de calidad.

Descubre nuestros productos ¡Una dulce aventura!

ELABORACIÓN DE PASTAS Y HOJALDRES EN PALENCIA

Nuestra fábrica se encuentra en Cervera de Pisuerga, Palencia. Además de fábrica, también contamos con una pequeña tienda donde vendemos nuestros productos directamente al público.

Con aproximadamente 2500 metros cuadrados de instalaciones; bien repartidas entre fábrica, almacén y oficinas, tratamos de ir modernizando los procesos productivos, así como toda la infraestructura de la que consta nuestra empresa. Con ello lograremos ser más eficientes energéticamente, mejorar las condiciones de trabajo, reducir costes y desarrollar nuevos productos con el fin de satisfacer a nuestro consumidor.

CONTROL Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

El proceso productivo comienza con la compra de materias primas de calidad. Harina, azúcar, mantequilla, huevo, etc. Provienen de grandes marcas del sector alimentario, lo cual nos garantiza unos niveles de seguridad que van más allá que los de la propia ley.
Una vez elaborados, nuestros productos se someten a rigurosos análisis para su correcta trazabilidad. Se trata de detectar puntos críticos en alguna de las fases de producción y así evitar posibles riesgos en la salud de los consumidores.

Riesgos de naturaleza biológica y/o riesgos de naturaleza física, están completamente controlados gracias a esta combinación de técnicas.

COMPROMISO Y VALORES

Puesto que las ideas van cambiando, al igual que los mercados y sus productos, en Pastas Uko buscamos combinar investigación, innovación y desarrollo con uno de los principios que dieron pie a esta empresa familiar: CALIDAD.
Así nuestro objetivo se centra en estar más cerca del cliente sabiendo lo que necesita y en qué momento lo necesita y, por supuesto, en cuidar a nuestro activo más valioso: el trabajador.
Somos conscientes de la despoblación y falta de recursos que sufren las áreas rurales. Por ello tratamos de colaborar con nuestra comarca de la Montaña Palentina, ofreciendo empleo, con participaciones solidadarias, respetando el medioambiente, etc.

Ángel Cabeza

Fue un hombre trabajador, con principios y valores bien marcados, al que no le quedó más remedio que sacar a una familia de 7 hijos adelante.
En sus comienzos, allá por los años 50, se dedicaba a la carpintería. Cuentan familiares y amigos que poseía un gran talento pintando y tallando la madera. Y que incluso rechazó la oportunidad de estudiar bellas artes en Madrid por mantener a su unidad familiar.
Por aquel entonces, Uko pasaba su tiempo libre ayudando a sus hermanos en la Cafetería Florida, al mismo tiempo que aprendía nociones básicas de repostería que su hermana Raquel le enseñaba.
Años después, cuando Raquel decidió salirse del convento, fue el momento de cambiar la sierra, la lija y el martillo por la báscula, la batidora y la espátula.
Primeramente, utilizarían la vieja serrería como obrador para después trasladarse a la nueva fábrica donde, como anécdota, se llegó a alcanzar puntualmente el medio centenar de trabajadores.
Las funciones de Uko han sido varias: desde dirigir la producción hasta ocuparse del mantenimiento de máquinas e instalaciones, pasando por realizar las compras de materias primas o establecer contactos con proveedores. Todo ello sin haber recibido formación profesional alguna. Tan solo con el esfuerzo y dedicación del día a día y las ansias de sacar adelante una familia y un proyecto laborioso junto a su hermana Raquel.

Raquel Cabeza

Su historia es la de una mujer hecha en sí misma, cuyos comienzos no fueron nada fáciles.
Siendo la única mujer entre sus hermanos, fue la que decidió, en 1957, desplazarse hasta León para aprender el oficio en una conocida pastelería de la ciudad.
Un periodo de esfuerzo y sacrificio, en el que no solo aprendió a elaborar pastas, tartas y otros dulces, sino que también dio con la fórmula para trabajar el hojaldre de una manera muy especial. Nacieron así los hoy conocidos como Socorritos, en honor a su madre Socorro, aunque por aquel entonces los bautizara como Raquelitos.
Al año siguiente regresó a su localidad natal, Cervera de Pisuerga, para abrir, junto con sus hermanos, la Cafetería Florida. Es entonces cuando tiene la oportunidad de empezar a elaborar y comercializar ese fino hojaldre que tanto la caracterizaba.
Años después, en 1965, Raquel recibe la llamada de la vocación religiosa y es cuando decide ingresar en el convento cisterciense de San Andrés de Arroyo, en Palencia. Allí propone montar un obrador, como medio para financiar el monasterio, en el que poder seguir elaborando su exquisito hojaldre, además de formar a las hermanas.
Entre tanto, la madre de Raquel comienza a enfermar, lo que propicia que esta deba salirse del convento para cuidar de ella. Llego entonces la oportunidad de abrir, junto con su hermano Ángel (Uko), el segundo obrador del pueblo en una antigua serrería familiar.
Puesto que nada estaba siendo fácil en sus comienzos, se suma el contratiempo de que las hermanas de San Andrés registraron la marca comercial de Raquelitos, por lo que Raquel se vio obligada a rebautizar como Socorritos sus famosos lazos de hojaldre.
Esta anécdota no la quitaría la ilusión de seguir creyendo en sus fórmulas, sino que la estimuló para seguir innovando y creando otros nuevos productos tan deliciosos como los Socorritos.